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23 septiembre, 2022 9:39pm

¿Cómo se diferencian los textiles inteligentes de otro tipo de textiles?

La tendencia de los textiles inteligentes ha llegado para quedarse: es, sin lugar a dudas, el futuro de la industria y del diseño de indumentaria.

Este tipo de textiles han abundado en la ciencia ficción durante el último siglo, y no es casualidad: imaginarse ropa que cambia de color, que se adapta a tu cuerpo o que tiene propiedades curativas es tentador.

Y, sin embargo, hay veces en las que la realidad supera a la ficción. Siendo considerados en ciertos casos incluso como computadoras vestibles, los textiles inteligentes están volviéndose cada vez más complejos y con propiedades casi mágicas.

La industria textil de nuestro país está en auge, con fabricantes como Tecotex a la cabeza. Sin embargo, el mundo de los textiles inteligentes solo está comenzando, y aún queda mucho por aprender.

¿Cómo se clasifican los textiles inteligentes?

El primer grupo que conforman los textiles inteligentes son los que se conocen como pasivos.

Estos son, en esencia, los más básicos, puesto que su única habilidad es la de sentir las condiciones y características del medio ambiente que las rodea, así como también cualquier otro tipo de estímulos exteriores.

Estas condiciones pueden ser temperatura, impulsos eléctricos, rayos UV, etc. Entonces, si bien son capaces de percibir estas condiciones, no son capaces de actuar en consecuencia.

Por lo tanto, suelen diseñarse para un tipo de condiciones específicas, puesto que si estas cambian, los tejidos pasivos no lo harán.

Si eso es lo que se busca, ya sería necesario recurrir a los textiles inteligentes activos.

Estos textiles no sólo son capaces de sentir los cambios y las condiciones del ambiente que los rodea, sino que pueden ser configurados para actuar en consecuencia de forma específica.

Por ejemplo, este tipo de textiles pueden tener memoria de forma, cambiar de color, regular la temperatura, almacenar calor, absorber vapor, y un largo etcétera.

Para lograr todo esto, los textiles inteligentes activos emplean diversos sensores, actuadores y la propia electricidad. Mediante todo eso, el tejido es capaz de detectar los cambios.

Por último, existe una gama de textiles inteligentes que se encuentra un paso más allá. Los tejidos conocidos como ultra inteligentes no solo son capaces de detectar los cambios en el entorno y reaccionar frente a ellos, sino que también están diseñados para adaptarse a dichas condiciones y estímulos, alterando su estructura para dar un mejor desempeño.

¿Para qué prendas se pueden usar este tipo de textiles?

La capacidad de estos textiles inteligentes para almacenar calor es ideal para la confección de ropas de abrigo, especialmente para aquellas prendas ideadas para escalar montañas o afrontar climas gélidos.

Nike ha sido una precursora en este rubro, empleando tecnología Gore Tex en múltiples prendas.

Otro uso que se le puede dar a los sensores de estos textiles es el de cambiar su color en función de la temperatura.

Esto no solo puede tener aplicaciones casuales, como remeras que vayan cambiando de color, sino que ya son varios los ejércitos que están implementando estos tejidos para desarrollar mecanismos de camuflaje.

Sin lugar a dudas, los textiles inteligentes han llegado para quedarse, y la cantidad de aplicaciones que se les puede dar es casi infinita.

¿Conocías este tipo de textiles? ¿Alguna vez los probaste? Si es así, ¡compartí tu experiencia con nosotros en los comentarios!

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